Nuestra historia
Krocanticos Carlos nace en una cocina como la que millones de personas utilizan cada día en sus casas, con un objetivo claro: crear un producto que venda y conquiste incluso a los paladares más exigentes.
Su desarrollo llevó más de 300 horas de I+D, centradas en conseguir la textura perfecta, un crujiente estable y un sabor que funcione en distintos tipos de cocina.
Detrás del proyecto hay una base real de experiencia: tras cursar estudios de hostelería en Alemania y haber gestionado dos restaurantes, se detectó una necesidad clara en el sector: un producto innovador, fácil de trabajar y rentable para los negocios.
Durante ese proceso, el producto fue probado con grupos de diferentes nacionalidades. A los participantes se les entregó un formulario donde evaluaban aspectos clave como la textura, el sabor, el crujiente y la experiencia general.
Una de las preguntas clave era si el sabor les resultaba familiar. La respuesta fue siempre la misma: no lo conocían, pero les encantaba. Esta reacción constante dejaba claro el potencial del producto y evidenciaba una falta real de sabores nuevos en el mercado.
Con esos datos, se ajustó el producto hasta lograr una alta aceptación en todos los paladares.
El resultado: un producto crujiente, rápido de preparar y altamente versátil, diseñado para funcionar como entrante, guarnición o complemento en múltiples platos, manteniendo su textura y calidad incluso en delivery, conservando inalterados su crujiente y su sabor característico incluso después de 30 minutos.
Además, seguimos en constante desarrollo de nuevos sabores, adaptándonos a los gustos locales, regionales y a las preferencias de otros mercados.
Hoy ayudamos a bares y restaurantes a vender más con un producto que rota y deja margen.

